
Aquella noche tomó su cuerpo
y dando gracias a Juana Inés de la Cruz
lo compartió maldiciéndole:
este es tu cuerpo
fruto de la urgente primavera
y del último verso del hombre.
Lo mismo cuando se hizo vino
y le condenó a la amorosa alianza.
En verdad les digo,
cada vez que aquel infausto
coma de otros panes
y beba de otros vinos
lo hará en su memoria
proclamando su muerte
temiendo por su resurrección.
y dando gracias a Juana Inés de la Cruz
lo compartió maldiciéndole:
este es tu cuerpo
fruto de la urgente primavera
y del último verso del hombre.
Lo mismo cuando se hizo vino
y le condenó a la amorosa alianza.
En verdad les digo,
cada vez que aquel infausto
coma de otros panes
y beba de otros vinos
lo hará en su memoria
proclamando su muerte
temiendo por su resurrección.

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